La Ozonoterapia médica es una intervención biológica que utiliza una mezcla controlada de oxígeno-ozono médico con fines terapéuticos, mediante vías de administración específicas y protocolos definidos.
Su fundamento no se basa en una acción directa y permanente del ozono dentro del organismo, sino en la generación transitoria de señales oxidativas controladas que activan respuestas adaptativas celulares, antioxidantes, inmunomoduladoras, metabólicas y vasculares [1-3].
Desde una perspectiva biorreguladora, la Ozonoterapia puede comprenderse como una estrategia de modulación redox. Al interactuar con componentes plasmáticos, lípidos y antioxidantes, el ozono genera mediadores secundarios como especies reactivas de oxígeno y productos de oxidación lipídica en concentraciones controladas. Estos mediadores actúan como señales biológicas capaces de activar mecanismos endógenos de defensa, reparación y adaptación [1,2].
Uno de los mecanismos más estudiados es la activación de la vía Nrf2-Keap1-ARE, considerada un eje central de la respuesta antioxidante celular. La activación de Nrf2 favorece la expresión de enzimas citoprotectoras y antioxidantes, como hemo oxigenasa-1, superóxido dismutasa, catalasa, glutatión peroxidasa y enzimas relacionadas con el metabolismo del glutatión [2-4]. Esta respuesta puede contribuir a mejorar la tolerancia frente al estrés oxidativo, modular la inflamación y favorecer procesos de recuperación tisular [2,4].
La Ozonoterapia también se ha relacionado con efectos sobre la microcirculación, la oxigenación tisular, la deformabilidad eritrocitaria, la modulación de citocinas inflamatorias, el equilibrio oxidativo-antioxidante y la respuesta inmunológica [1,3,5].
Dentro de la Medicina Biorreguladora de Sistemas, la Ozonoterapia se integra como una herramienta dirigida a favorecer la capacidad adaptativa del organismo frente a estados de inflamación crónica de bajo grado, estrés oxidativo, disfunción microcirculatoria, alteraciones metabólicas, dolor musculoesquelético, procesos de recuperación tisular y condiciones donde exista pérdida de resiliencia biológica [1,5,6].
Se han comprobado los efectos beneficiosos del ozono actuando sobre los eritrocitos:
Un gran número de enfermedades están asociadas con el concepto de "estrés oxidativo", incluyendo numerosos procesos fisiológicos y fisiopatológicos tan diversos como son: la inflamación, el envejecimiento, las infecciones, el desarrollo de enfermedades crónico degenerativas. la carcinogénesis, la acción de drogas, la toxicidad.
El ozono actúa como un excelente agente antimicrobiano, es capaz de inhibir y destruir microorganismos patógenos como bacterias anaerobias, virus, algas, hongos y protozoos.
Se ha comprobado que su acción virucida se establece a nivel del ciclo-reproductivo del virus, motivo por el que en la actualidad está siendo investigada su utilización como tratamiento alternativo del SIDA y otros virus como el de la hepatitis C.
Es una alternativa audaz contra la resistencia microbiana.
Estos hechos explicarían los éxitos obtenidos mediante la Ozonoterapia en tejidos tan diferentes como huesos y articulaciones (hernia, artrosis), arterias-venas (úlceras), piel (herpes, infecciones).
Distinguimos tres grandes áreas de aplicación del ozono médico:
Área del bienestar
La ozonoterapia está indicada para aquellos que desean mejorar la respuesta de su organismo a los procesos de envejecimiento.
Es un tratamiento antiaging de prevención, basado en su poder para estimular los sistemas antioxidantes de nuestro cuerpo, con los beneficios derivados de este proceso a corto y medio plazo: aumenta las defensas del organismo, da sensación de bienestar, mejora la calidad del sueño y mejora la prestación física en general.
Área del dolor
Con la ozonoterapia se consigue un potente efecto antiinflamatorio sin los efectos secundarios de las medicaciones antiinflamatorias no esteroideas y de los corticoides.
Se estimula la microcirculación en las estructuras músculo-tendinosas y tiene un efecto analgésico inmediato que se mantiene a lo largo del tiempo.
Es por ello que está indicado para tratamientos o traumas como: fibromialgia, cefaleas, hombro doloroso, dolor de espalda, inflamación de codo, distensiones y desgarros musculares, tendinitis.
Los tratamientos son series de infiltraciones locales a nivel subcutáneo, intraarticular, periarticular, intramuscular o intradiscal, sin hospitalización y sin efectos secundarios.
Área de patologías médicas
Se pueden tratar con ozonoterapia: Arteriopatías periféricas, trombosis. Arteriopatías cerebrales. Fatiga crónica. Linfedema. Degeneración macular asociada a la edad. Secuelas de la diabetes (pie diabético). Bronquitis crónica y enfisema. Asma bronquial. Psoriasis. Dermatitis atópica. Heridas quirúrgicas y llagas infectadas. Acné. Infecciones crónicas y de repetición. Coadyuvante en la terapia oncologica.
La ozonoterapia no necesita cirugía, ni anestesia, ni hospitalización. No presenta efectos secundarios, siendo compatible con cualquier otro tratamiento que se esté realizando.
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